La tensión en el Camping Correntoso escaló nuevamente este jueves tras un operativo fallido de control comercial. La Municipalidad de Villa La Angostura procedió ayer por la tarde a la clausura preventiva de los comercios y fogones que funcionan dentro del predio ocupado por la comunidad Paicil Antriao, labrando un total de cinco actas de infracción por funcionamiento irregular.
Sin embargo, la medida administrativa fue efímera. Fuentes oficiales confirmaron a La Angostura Digital que, "apenas se retiraron los inspectores municipales, miembros de la comunidad retiraron las fajas de clausura y volvieron a abrir el comercio".
Reacción oficial y advertencia judicial Ante la desobediencia, desde el Ejecutivo aseguraron: "Vamos a volver a ir y adjuntar todo a la causa judicial". Por su parte, la Jueza de Faltas Municipal, Soledad Aldea, advirtió que si no se acata la medida, "se infraccionará nuevamente por la violación de la clausura", exponiéndose los responsables a "multas millonarias". La magistrada aclaró que actuará de la misma manera "en todas las playas de donde me eleven infracciones", mencionando también el caso del camping Quilla Hue.
La postura de la Comunidad Desde la Lof Paicil Antriao emitieron un comunicado criticando duramente al intendente Javier Murer, acusándolo de "romper todos los canales de diálogo". Denunciaron que personal de Bromatología, Turismo y Faltas, acompañados por la policía provincial, "irrumpieron instalando cintas de clausura" y "sacaron a los acampantes", calificando el hecho como una "maniobra injusta" y de "persecución".
El conflicto de fondo sigue judicializado, con una sentencia del TSJ que ordena la restitución del predio al municipio, aunque la ejecución del desalojo permanece frenada por recursos legales pendientes.
