Aquí el texto completo
El MPN se transforma o muere
Hace
pocos días, en ocasión de hacer un señalamiento hacia un reducido
sector de la dirigencia del MPN con relación a sus formas arbitrarias y
autoritarias de manejar los destinos del Partido, manifestaba la
profunda decepción que existe entre nuestros afiliados con el papel
opaco que nuestro Movimiento está realizando.
Lejos de aquellos
gloriosos días en que la gente de nuestro partido sintió orgullo de
abrazar a nuestra causa, el MPN aparece hoy vacío de contenido, alejado
de nuestras banderas históricas y de su impulso transformador, además de
maniatado por las exigencias del gobierno nacional.
Como partido
estamos gobernados por un esquema que no escucha la voz disidente y con
poca vocación para enfrentar los desafíos del futuro.
Hemos perdido el rumbo y estamos frente a un enorme desafío: el MPN se transforma o muere.
Este
último domingo, el MPN realizó una elección para cargos partidarios que
resultó vacía y triste por los resultados. Las internas en nuestro
partido siempre fueron dinamizadoras extraordinarias porque se discutían
ideas y se fortalecía la estructura con nuevos afiliados y gente en la
calle peleando por sus convicciones.
Lo que ocurrió en esta
última elección es una certificación de que vamos por el rumbo
equivocado. De los 30.000 afiliados que viven en las siete ciudades
donde hubo interna para los cargos locales, fueron a votar menos de
7.000 compañeros y compañeras, y la lista Azul consiguió sólo 4.796
sufragios. Esto quiere decir que ocho de cada diez afiliados no
participaron de la interna y la lista Azul ganó en un universo reducido,
equivalente a menos de dos votos por cada diez empadronados.
Nuestras
compañeras y compañeros saben perfectamente que ninguna autoridad nace
de una minoría. Y después de observar la magra cifra de los que fueron a
votar, no hay más que concluir que éste no es el camino.
Estoy
convencido que somos muchos los que pensamos de este modo y necesitamos
del aporte de todos los afiliados para cambiar el rumbo, de los que
fueron a votar y de los que no lo hicieron. Sólo la confluencia de una
auténtica mayoría de voluntades nos permitirá salir del pozo.
Convoco
a todas mis compañeras y compañeros de militancia del MPN a hacer una
sincera reflexión, un examen consciente de la realidad que nos toca
enfrentar. También a reconstruir la herramienta política que diseñó
nuestra provincia desde su origen, para volver a un partido de puertas
abiertas, que escuche a la gente, respete y contenga la opinión
diferente y recupere fuerza y voluntad transformadora. El MPN hizo
mucho por Neuquén pero falta mucho más por construir.
