El próximo mes de febrero será clave para el futuro urbanístico de Villa La Angostura. El intendente Javier Murer recibirá el informe final del equipo técnico encabezado por el arquitecto Roberto Monteverde (Consultora IGC), para presentar ante el Concejo Deliberante el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Este trabajo integral busca encauzar una expansión poblacional que, en los últimos seis años, ha duplicado la cantidad de residentes permanentes.
El objetivo central es corregir los desequilibrios generados por las ordenanzas de emergencia dictadas tras la erupción del volcán Cordón Caulle en 2011. Aquellas medidas, que flexibilizaron los índices de construcción para reactivar la economía, derivaron en una proliferación de complejos de departamentos que hoy tensionan los servicios públicos y el perfil de la aldea de montaña.
El "Tríptico VLA": Las tres herramientas del cambio El nuevo esquema de planificación se estructura en tres pilares fundamentales:
Plan de Ordenamiento Territorial: La visión estratégica de hacia dónde debe crecer el ejido.
Código Urbanístico: La normativa específica que define qué y dónde se puede construir.
Reglamento de Edificación: Las reglas técnicas para la ejecución de las obras.
Una de las metas principales es establecer áreas de densidad focalizada. Esto permitirá identificar zonas específicas para la vivienda colectiva, protegiendo los barrios residenciales de la densificación excesiva y garantizando un equilibrio con la oferta de Alojamientos Turísticos Temporarios (ATT).
"Estamos ajustando los últimos contenidos para poder presentarlo en el inicio de las sesiones ordinarias", señalaron desde el equipo técnico. Con este plan, la Villa busca recuperar su identidad y asegurar que proyectos de gran escala, como el reciente anuncio de Bosque de Lumas, se integren de manera armónica con el soporte natural y la capacidad de las redes de infraestructura.
