Mediante una carta abierta a los neuquinos, el vicegobernador y
presidente de la Convención del Movimiento Popular Neuquino se expresó
sobre la renovación de autoridades partidarias y llamó a “abrir el
partido”, ante la falta de una convocatoria amplia a todos los sectores
que lo conforman.
Carta Abierta a los Neuquinos
“Yo participo, no disputo”.
El
MPN está a punto de “renovar” sus autoridades. Esta casa, que comparto
con miles de personas residentes en mi provincia, no luce por estos días
con el esplendor de otros tiempos.
En este contexto, me he
preguntado muchas veces qué deberíamos hacer para propiciar entre todos
un escenario que nos haga competitivos de cara al difícil proceso
electoral del año 2019. Por eso sigo insistiendo en llamar a la
reflexión, para comprender que el camino más prolífico no es cerrar el
partido sino todo lo contrario, abrir sus puertas de par en par,
convocar a todos los afiliados con generosidad e impulsar un debate
abierto y sin condiciones sobre el destino del MPN y de la provincia.
Debo decir que, lamentablemente, una parte del sector Azul al cual
pertenezco, como así también otras líneas internas de nuestro Movimiento
representativas de muchos afiliados y afiliadas, no han sido convocadas
en este proceso electoral interno.
Con relación a la elección
de autoridades partidarias, he decidido no disputar los cargos para no
legitimar políticas de nuestro partido con las cuales no estoy de
acuerdo; y porque no pretendo a título personal, imponerme a nadie. Pero
efectivamente estoy participando. Estas líneas lo demuestran.
Participar y disputar son acciones bien diferentes. Participar significa
sentirse parte del Movimiento. Y les aseguro que mi sentimiento es muy
fuerte y profundo. Por eso me duele enormemente lo que estoy viendo, de
la misma forma que lo sienten los compañeros del Movimiento. Soy uno de
ellos. Con la misma historia, las mismas responsabilidades, los mismos
dolores y las mismas broncas.
Desde hace tiempo vengo planteando
que hay temas urgentes sobre los que debemos enfocarnos hasta el 10 de
diciembre de 2019, acompañando y fortaleciendo hasta el último día la
institucionalidad de un Gobierno conducido por nuestro Partido. Pero
reitero lo que he dicho en otras ocasiones, en función de la experiencia
vivida: las autoridades del Gobierno no deben ser las mismas que las
del MPN. Y, además, es necesario convocar a todos los sectores internos a
discutir qué Partido necesita Neuquén, para recién después consensuar
un elenco de autoridades. Debemos generar los espacios para que
compañeros y compañeras de enorme prestigio y trayectoria, que tanto han
hecho por la provincia, sean parte de la vida institucional de nuestro
MPN. Y desde esos sólidos cimientos abrir los brazos para motivar a los
jóvenes a sumarse y renovar a este gran Partido. El trasvasamiento
generacional no tiene que ser un eslogan, hay que hacerlo realidad.
Respeto
profundamente a todos mis compañeros, tengo afectos antiguos con casi
todos ellos. Hemos compartido la vida construyendo el MPN. Pero tengo
con algunos actores, protagonistas en la actualidad, profundas
diferencias de visión política y creo que sería muy sano para todos
generar el ámbito para poder expresarlas, entendiendo que lealtad no es
lo mismo que reverencia sumisa.
Un proceso de unidad tiene que
servir para fortalecer el Partido y no para debilitarlo; por eso valoro a
quienes de forma genuina y constructiva han hecho y siguen haciendo
enormes esfuerzos por escuchar todas las voces.
Como actual
presidente de la Convención de nuestro partido, no he sido convocado a
ninguna reunión de manera oficial ni extraoficial, actitud que tomo como
señal de que algunos compañeros no están dispuestos a escuchar lo que
los afiliados tenemos para decir, cuando vemos con preocupación que
nuestro Partido se aleja de su esencia popular y neuquina.
Y lo
señalo fundado en lo que me dice hoy la gente de cada ciudad, pueblo o
paraje, a quienes visito desde hace más de veinticinco años. El partido
ya no enorgullece a todos, ni convoca como antes; y esto debemos tomarlo
como una señal de alerta. Si no cambiamos, si no abrimos las puertas,
si no despertamos entusiasmo, si no somos coherentes, si no nos
renovamos, si no reconocemos al que trabaja con compromiso y vocación;
corremos el riesgo de seguir el camino de la mayoría de los partidos
provinciales que no pudieron reaccionar a tiempo frente a una sociedad
que demanda atención y respuestas acordes a cada tiempo histórico.
Por
eso, desde el lugar de un militante más, estaré a disposición siempre
de una construcción política abierta, democrática y pluralista para
beneficio de todos los Neuquinos.
Cr. Rolando Figueroa
