El senador del MPN y
candidato a la reelección en el cargo, Guillermo Pereyra, presentó en el Senado
de la Nación un proyecto de ley que declara de interés nacional la explotación
no convencional y tiene como objetivo promover y desarrollar la infraestructura
necesaria para el crecimiento sustentable de la provincia del Neuquén.
Esta ley crea un consejo que tendrá entre sus funciones “realizar nueva infraestructura y
adecuar la existente en vivienda, salud, educación, seguridad y servicios en
las zonas de explotación y promover la actividad económica priorizando los
desarrollos locales”.
A su vez, deberá administrar el Fondo de Infraestructura y Urbanización creado
por la ley que estará integrado, entre otras fuentes, de los fondos que surgen
de lo percibido por el Estado Nacional en cumplimiento del último párrafo del
artículo 2 del Decreto 793/18 que fijó retenciones a todas las exportaciones. “La intención es dotarlo de fondos
propios pero sin alterar la masa coparticipable”, indicó.
El senador Pereyra dijo que esperan que esos cuatro pesos que le saca el
Gobierno Nacional a la producción, y no solo a la exportación, “vengan directamente a un fondo
que lo va a administrar Neuquén para hacer frente al desarrollo, los caminos,
escuelas y hospitales”.
“El impuesto a las
exportaciones es de cuatro pesos por dólar, esto es una confiscación del Estado
Nacional a las economías regionales para alimentar el centralismo porteño. Por
eso, queremos direccionar esos fondos a las provincias que cuentan con producción
no convencional (Neuquén, Río Negro, Mendoza, Santa Cruz, Chubut y las que
vayan surgiendo). De eso se nutre este fondo histórico, como lo tiene el
Conurbano Bonaerense”, explicó.
El consejo de la Actividad Hidrocarburífera No Convencional, que se propone
conformar, será integrado por un representante del Poder Ejecutivo Nacional y
seis integrantes de los estados concedentes en forma proporcional a la
producción global proveniente de concesiones de explotación no convencional de
hidrocarburos. También exime de todos los impuestos, tasas y contribuciones
nacionales a las construcciones que se realicen en cumplimiento del objetivo de
la ley.
En los argumentos menciona que la explotación no convencional requiere una
infraestructura diferente a la del convencional, reconocida por la Ley de
Hidrocarburos, y tiene lugar en zonas alejadas a los grandes centros urbanos “generando una demanda de
infraestructura no solo productiva sino habitacional, de salud, recreativa y de
educación para atender las necesidades de los trabajadores y su entorno
familiar”.
“Esta actividad
productiva intensiva es la que hará posible contar con la energía que
necesitamos los argentinos para el sostén y crecimiento de las generaciones
venideras, y son estas regiones las que requieren de la planificación y el
desarrollo sustentable de las comunidades” en torno a la
actividad extractiva afirman, ante el constante flujo migratorio que
atraen las nuevas y mejores posibilidades de empleo que genera la actividad.
“Debemos adelantarnos
a las consecuencias de los acontecimientos que ya están sucediendo”,
indica finalmente el proyecto, y asegura que la normativa busca plasmar “algo que ya hoy en día es
indiscutible reconocer, el interés nacional sobre la explotación no
convencional”.
