Se trata de tres
iniciativas de declaración presentadas por los bloques del Frente Para
la Victoria junto al Frente Grande; la diputada Angélica Lagunas (FIT) y
el diputado Raúl Godoy. Luego de escuchar a los invitados, el cuerpo
que preside el diputado Damián Canuto (PRO) resolvió continuar con el
debate de las iniciativas en la próxima reunión de comisión, luego del
receso invernal y acordar un proyecto unificado.
Al
hablar, el Secretario General del Sindicato de Prensa de Neuquén
expresó su preocupación por los 354 despidos ocurridos en TELAM a nivel
nacional, tres de los cuales pertenecen a la corresponsalía de Neuquén.
Señaló que de las 27 corresponsalías que existían en el país hoy sólo
quedan seis, siendo la más cercana la de Río Negro, y dijo que
“lamentablemente son compañeros que no van a volver a los medios de
comunicación porque es muy difícil en estos tiempos poder reinsertarse
en el mercado periodístico local. Esto ya lo vivimos con el Diario Río
Negro y con muchos medios que hoy están cerrando”.
Consideró
‘ilegal’ la modalidad de despidos de los trabajadores de TELAM, donde
una inmensa mayoría tomó conocimiento al no poder entrar al sistema,
mientras otros directamente recibieron dinero en sus cuentas bancarias
superior al cobro mensual, por lo que entendían que era el depósito de
su indemnización.
Ramírez,
recordó que la agencia Télam fue creada durante el primer gobierno
peronista en 1945 y nació como un canal de difusión alternativo a las
ofertas informativas hegemónicas en manos de las agencias
internacionales de ese entonces, “transformándose en la agencia de
noticias más importante de América Latina y el mundo”. Añadió que hoy
hay más de 1.400 medios de comunicación que reciben todos los días y a
cada minuto información que suministran los empleados que trabajan en
las distintas corresponsalías de Télam del país. Por último, señaló que
“el periodismo se hace con periodistas y el nuevo paradigma de la
comunicación dice que mucha tecnología significa mucha gente
trabajando”. “La democracia necesita de los medios y de los
periodistas”, acotó.
Por
su parte Wálter Pérez, jefe de la corresponsalía Neuquén, hizo una
reseña de la metodología de trabajo desde su incorporación a la agencia
hace 33 años. Consideró que la incorporación de nueva tecnología trajo
aparejado la incorporación de personal, y reivindicó el trabajo de todos
y cada uno de los que forman parte de Télam, “porque no somos ñoquis”.
Informó que, entre otras funciones, realizaban coberturas en video que
nutrían a los portales de noticias de cada pueblo del país y dejar de
hacerlo significa un golpe duro para todos esos medios. Remarcó el
sentido ‘federal’ que se le impuso a la agencia para que, “reflejemos en
todos los medios los hechos que tienen connotación nacional, pero
lamentablemente este ajuste salvaje nos impide cumplir con esta tarea
fundamental”.
Por
último, dijo que se presentó la semana pasada en el Congreso Nacional
un proyecto de Ley por parte de las organizaciones sindicales de Prensa
para que la agencia tenga control parlamentario, tanto en la designación
del directorio como también en cuanto al funcionamiento cotidiano de la
empresa. También señaló la gran repercusión en Buenos Aires de la toma
de las dos sedes de Télam y anunció para el jueves una manifestación de
los trabajadores de prensa que marchará desde el obelisco hasta el CCK,
acompañados por otros despedidos producidos del ámbito público y
privado.
A
su turno Nicola Maiolo (camarógrafo despedido) contó sus inicios en
Télam en el año 2008, cuando fue convocado para conformar un cuerpo de
producción y distribución audiovisual, y de la importancia que fue
adquiriendo su trabajo en toda Latinoamérica. Dijo que esta nueva
gestión, al incorporar y renovar equipamiento en el área de cámaras y
fotografía, fue tomada como una apuesta a seguir sosteniendo esta
estructura tan importante; no obstante sucedió todo lo contrario. “Un
país y una provincia que quiera vincularse con el resto del mundo
necesita ventanas abiertas”, acotó.
Los
diputados se solidarizaron con los trabajadores de Télam y se
comprometieron a retomar el tema y lograr la unificación de los
proyectos. Desde el Frente Para la Victoria, María Ayelén Gutiérrez
señaló que lo sucedido en Télam “tiene que ver con un modelo de ajuste y
achicamiento del Estado”. Mientras, Raúl Podestá (FG) se expresó en el
mismo sentido al decir que “la situación nos preocupa no solo desde el
punto de vista humano del periodista sino también por el rol que la
comunicación cumple en una democracia, dado que es el nexo entre la
realidad y el ciudadano común”.
En
la misma sintonía se manifestó Sergio Gallia (AN), quien se solidarizó
con los damnificados directos y señaló la necesidad de que siga
subsistiendo Télam. Al respecto dijo que “si bien los tiempos modernos
demandan transformaciones, eso no significa que haya que echar al 40%
del plantel”. Consideró que tal situación “obedece a una cuestión
política de fondo que es inaceptable”.
De
manera similar se expresaron los diputados Raúl Godoy (PTS-FIT) y
Carlos Sánchez (UP-UNA), quien consideró que “lamentablemente se ha
manoseado al periodismo y se está intentado cerrar la boca a una opinión
política objetiva, creo que se vuelven a equivocar al tomar estas
medidas”. También recordó que desde el Frente Renovador a nivel nacional
se expresaron en el mismo sentido porque consideran que “estamos frente
a un sistema de ajuste preocupante”. Ambos resaltaron la actitud del
diputado Canuto que puso en valor el tema en la comisión aún siendo
parte del oficialismo nacional. Por último desde Libres del Sur,
Santiago Nogueira dijo que “duelen no sólo los despidos sino el desguace
de Télam usando como motivación la reducción del déficit fiscal,
mientras mantienen una política de ajuste donde ganan los que especulan
financieramente a través de las Lebac, camino por el que nos lleva el
Gobierno Nacional de la mano del FMI”.
Los
trabajadores de prensa recordaron que hoy se realizaró en la Plazoleta
‘José Luis Cabezas’ una asamblea y luego un abrazo simbólico a la
agencia Télam Neuquén, para pedir por la reincorporación de los 354
despedidos.